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Conejo de monte a la Cazadora

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Ingredientes

  • 2 conejos
  • 300 gr. de champignons
  • 200 gr. de jamón curado
  • 100 gr. de tocino
  • 2 cebollas grandes
  • 3 tomates
  • un diente de ajo
  • una rama de perejil
  • una ramita de tomillo
  • un pedacito de mantequilla
  • medio litro de vino blanco
  • una copita de coñac
  • cuarto de litro de aceite
  • 8 costroncitos de pan fritos
  • un buen pellizco de perejil picado
  • sal y pimienta.


Procedimiento

Córtese el conejo en pedazos por sus juegos; córtese el tocino en pedacitos; piqúense la cebolla y el ajo; córtese el jamón en cuadraditos. Póngase aceite en una cazuela y agréguese el tocino; cuando se ha derretido frianse la grasa, la cebolla y el ajo; dórese un poco y retírese, escurriéndolo a un plato. En la misma grasa fríanse los cuadraditos de jamón; escúrranse y pónganse con la cebolla.


Salpiméntense los trozos de conejo; frianse en la misma grasa, dejándolos bien dorados; hágase escurrir la grasa de la cacerola; viértase sobre el conejo coñac prendido (se le prende fuego con una cerilla y cuando se ha quedado solo se echa al guiso); en seguida añádanse el vino blanco, los tomate (pelados y quitadas las simientes), una rama de perejil, tomillo y, si gusta añádase también un polvito de especias; agréguense asimismo la ceboi y el jamón reservados; tápese y hágase cocer a fuego vivo durante veinte minutos.


Mientras tanto frianse los costroncitos de pan; úntense éstos con una farsa hecha con los higadillos de los conejos majados con tocino; salpiméntense y cinco minutos antes de servir introdúzcanse al horno. Rehóguense también los champignons con un poco de mantequilla (siendo de lata escúrranse y pónganse en el guiso, sin freírlos). Pónganse en una taza un trozo de mantequilla y una cucharada de harina; mézclese bien; agréguese al guiso cuando se vaya a servir, pues una vez añadida la mantequilla no ha de hervir más.


Colóquense los trozos de conejo en una fuente redonda calentada; retírese de la salsa la rama de perejil y viértase por encima del conejo; adórnese con los costrones de pan, espolvoréese con perejil picado y colóquense los champignons alrededor. Sírvase.


NOTA.—Resulta muy sabroso si se le ponen setas silvestres.

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